“Id a la aldea de enfrente, encontraréis enseguida una borrica atada con su pollino, desatadlos y traédmelos. Si alguien os dice algo, contestadle que el Señor los necesita y los devolverá pronto”
Hosanna, Bendito el que viene en Nombre del Señor. Palabras que se lanzaban al aire en las diferentes procesiones de palmas celebradas en las diferentes Parroquias, y este año como novedad en la centenaria Parroquia de Ntra. Sra. de Consolación chiquillos ataviados de hebreos acompañaban a un borriquillo el cual portaba la sagrada entrada de Jesús en Jerusalén.
Después de una mañana calurosa y a su vez con aire la hermandad del Dulce Nombre ponía su Cruz de Guía en la calle con diez minutos de retrazo, aunque no perjudicara el cumplimento de horario por el pase por carrera Oficial.
Un año más y este año como novedad el Paso del Dulce Nombre de Jesús abría la Semana Santa portado por 28 jóvenes Costaleros. Un paso elegante y a su vez sencillo, el Niño Jesús se encontraba en el centro del mismo custodiado por cuatro ángeles pasioneros recién restaurados. Escoltado por seis candelabros de guardabrisa y un exorno floral de claveles, lilium, gladiolos en color blanco. Sobre un monte de peniculata y esparragueras finas.
El segundo paso de esta hermandad, Triunfal entrada de Jesús en Jerusalén el cual en su proceso de realización estrenaba las maniguetas traseras y un exorno floral de Claveles Rojos.
Por último la bellísima estampa de Nuestra Señora de los Desamparados que lucía elegante, en la tarde del Domingo de Ramos ataviada con saya de terciopelo azul bordado sobre rostrillo de mantilla y manto en terciopelo Burdeos. Su exorno floral era de claveles, lilium, rosas y gladiolos blancos.
Una tarde, alegre y sobretodo dedicada a los más pequeño que desde temprana edad realizan su estación de penitencia acompañando como popularmente conocemos a la “Borriquita”.
Aunque el Aire hacía acto de presencia en nuestro pueblo y las bambalinas del palio de la santísima Virgen no se pudiera lucir, no impidió que su bendita madre se luciera y mirara con cara de niña a esos pequeños que con ilusión portaban ramas de olivo y palmas para festejar su Entrada en Jerusalén. Otro año más la hermandad del Dulce Nombre se pone en la calle y da ejemplo de un día en el que el pueblo de Osuna se convierte en Jerusalén, finalizando el mismo aproximadamente a las 23:00hr. cuando el paso de palio quedaa arriado en una de las capillas laterales del templo.